Introducción: Las reglas completas de la seducción

 Introducción

A veces Manuel me esperaba en la puerta de la facultad y charlábamos

largas horas de diversos temas, todos más que interesantes. Cada vez

que charlábamos me daba la sensación de estar charlando con un

maestro; alguien que sabía exactamente los detalles importantes del

tema tratado. Sabía mucho de todo, con sus cincuenta y tantos años así

debía ser, según él. Sin embargo parecía saber más de un tema en

especial: la seducción.

Para Manuel la seducción no era algo innato, ni era un hombre muy

agraciado (de hecho era bastante feo); pero Manuel sabía perfectamente

las reglas de la seducción. Sabía qué hacer y cuándo para agradar de la

manera que él quisiera a una mujer. Si quería ser su amigo, procedía de

una manera; si solo quería sexo, era otro (cambiaba). Si buscaba una

novia tenía (como supe luego), unas reglas y procederes específicos para

la conquista.

A pesar de sus conocimientos y grandeza, Manuel era un personaje

bastante oscuro. A mí (Alejandro), me llamaba mucho la atención su

manera abismal de ser. Y digo que era oscuro porque una tarde de

invierno de dos mil quince, Manuel me envió a casa un cuaderno marca

Gloria que procedí a leer. Quise contactarlo para felicitarlo por la

redacción tan amena e interesante, pero no contestaba el teléfono.

Cometí el error de creer que el aviso de suicidio era parte de la ficción.

Fui a su casa y su madre me contó entre llantos que Manuel Leiva se

había ahorcado la noche anterior.

El cuaderno que me dejó en clara señal de amistad (o como grito

desesperado de ayuda que no llegué a socorrer), habla de muchas cosas,

pero principalmente de la seducción. En una nota al pie aclara que eligió

esta temática al haber notado mi especial interés en este tipo de charlas.

Del cuaderno tomaré algunas de sus enseñanzas para homenajearlo, ya

que él nunca publicó un libro y es para mí, un deber transcribir sus

notas. También desenmascararé un secreto de Manuel para así intentar

que su alma descanse en paz.

Ojalá sea este libro del agrado del lector y le dé una aproximación a la

grandeza de este escritor y amigo que fue Manuel Leiva.

A él va dedicado este homenaje…

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