Introducción: Las reglas completas de la seducción
Introducción A veces Manuel me esperaba en la puerta de la facultad y charlábamos largas horas de diversos temas, todos más que interesantes. Cada vez que charlábamos me daba la sensación de estar charlando con un maestro; alguien que sabía exactamente los detalles importantes del tema tratado. Sabía mucho de todo, con sus cincuenta y tantos años así debía ser, según él. Sin embargo parecía saber más de un tema en especial: la seducción. Para Manuel la seducción no era algo innato, ni era un hombre muy agraciado (de hecho era bastante feo); pero Manuel sabía perfectamente las reglas de la seducción. Sabía qué hacer y cuándo para agradar de la manera que él quisiera a una mujer. Si quería ser su amigo, procedía de una manera; si solo quería sexo, era otro (cambiaba). Si buscaba una novia tenía (como supe luego), unas reglas y procederes específicos para la conquista. A pesar de sus conocimientos y grandeza, Manuel era un personaje bastante oscuro. A mí (Alejandro), me llamaba mucho...